Una pantalla en cada sede (una tableta o la computadora de recepción) muestra un código que cambia cada 30 segundos. Cada quien lo escanea con su celular y marca.
Crea el kiosco de la sede y abre su enlace en la pantalla que va a quedar ahí. El enlace no pide contraseña y solo muestra el código, así que trátalo como una llave: si se filtra, desactiva el kiosco y crea otro. El código vence en 2 minutos: una foto mandada por mensaje no sirve para marcar desde otro lado. Por eso estas marcas no piden ubicación ni que hayas habilitado el celular a la persona.
Todavía no hay kioscos.